(ANS – Portoviejo) – Hoy, 10 de mayo 2012, el Santo Padre Benedetto XVI autorizó la Congregación de las Causas de los Santos para promulgar el decreto relativo al milagro atribuido a la intercesión de la Venerable Sierva de Dios María Troncatti (1883-1969), de las Hijas de María Auxiliadora (FMA). La beneficiaria del milagro es una mujer ecuatoriana.
Josefa Yolanda Solorzano Pisco, de Ecuador, casada y madre de cinco hijos, en el año 2002 contrajó de una de las formas más peligrosas de malaria, la “Plasmodium falciparum”, que poco tiempo la llevó a un proceso degenerativo irreversible y como consecuencia a un dignóstico grave: pocos días, mejor pocas horas de vida.
La invocación confiada y coral a la Sierva de Dios María Troncatti, a través de la oración de la novena propuesta por un salesiano padre Edgar Ivan Segarra – particularmente conmovido por la situación familiar de 5 niños que restarían huérfanos – obtuvo la gracia para la enferma de una recuperación inesperada y la inmediata curación.
Después de la petición diocesana a la curia de Puertoviejo en Ecuador, del 21 de julio al 12 de septiembre de 2008, el caso ha sido estudiado por la Congregación de las Causas de los Santos en Roma, donde en fecha del 7 de abril de 2011, se obtuvo la consulta Médica, que por unanimidad declaró la inexplicable curación científica del caso.
El pasado 22 de octubre del 2011 el Congreso peculiar de los consultores teólogos dio su voto positivo, seguido del voto positivo también de la Sesión Ordinaria de los cardenales y obispos, el 21 de febrero de 2012.
Con la autorización actual del Papa Benedetto XVI, se concluye entonces u largo camino, que porta a la gloria de los altares esta Hija de María Auxiliadora que en la selva amazónica del Ecuador se hizo “medico” para el cuerpo y el alma: mientras curaba y socorría, evangelizaba, anunciando y testimoniando a todos el amor infinito del Padre y la ternura materna de María Auxiliadora.
“Una mirada al Crucifijo me da vida y coraje para trabajar” era la frase que siempre repetía. Y gracias a esta certeza de fe es que Sor María Troncatti se hizo don incansable para la vida de tantos.
Publicado el 10/05/2012