Precisamente el 2 de enero de 1862, después de varios intentos, Don Bosco obtiene la autorización gubernativa para la Oficina Tipográfica. Tipografía, impresión y rotativa son gestionadas por jóvenes aprendices bajo la dirección del maestro tipógrafo Federico Oreglia. Don Bosco da inicio a su gran obra editorial.
La Tipografía se comprometió enseguida en el ámbito escolar, publicando numerosos volúmenes y vocabularios. En 1876 Don Bosco fundó también una “sucursal” en Génova-Sampierdarena y en agosto de 1877 inició el Boletín Salesiano.
Después de los primeros tiempos de actividad del Taller, en 1883 se construyó la primera tipografía propiamente dicha, donde se producían las ediciones que habitualmente se imprimían fuera de Turín.
La tipografía estuvo en actividad hasta 2012, año en el que fue cerrada, al día siguiente de las celebraciones por el 150° de la fundación.
Desde 2013 se exponen allí máquinas antiguas, de modo que se recrea el ambiente de la tipografía tal como era en tiempos de Don Bosco.
