Antiguo profesor de Teología Dogmática en el Estudiantado Teológico “Sagrado Corazón” de Shillong, el padre George fue de hecho pionero en iniciar una misión para los enfermos de lepra en Bengala Occidental, dando vida a una iniciativa que se perfila como un digno homenaje al centenario de su inspectoría, previsto para febrero de 2026.
Bajo su dirección, el centro “Don Bosco Human Resource Development Mission” de Dhobasole ha proporcionado una ayuda fundamental a los pacientes del hospital para afectados por la enfermedad de Hansen situado en Bankura, que constituye el principal centro de tratamiento de la lepra en el este de la India.
A pesar de que oficialmente la lepra ha sido declarada erradicada, miles de personas siguen sufriéndola en regiones olvidadas, y continúan enfrentando el mismo, extremo estigma social que perdura desde hace siglos. En Bankura hay trescientos cincuenta pacientes hombres y ciento cincuenta mujeres, muchos de los cuales, antes de la intervención salesiana, carecían de diversos bienes de primera necesidad, desde ayudas para la movilidad hasta un lugar adecuado para guardar sus pertenencias.
El padre George, como director de la misión de HRD, recuerda: “Nuestras conversaciones con las autoridades hospitalarias nos ayudaron a identificar necesidades urgentes más allá de lo que el Estado podía proporcionar. Para cubrir estas lagunas, hemos proporcionado quinientos armarios junto a las camas, garantizando a los pacientes un depósito seguro para sus objetos personales. Al identificar los desafíos de movilidad, entregamos cincuenta sillas de ruedas, veinte triciclos y cincuenta pares de muletas, devolviendo un sentido de autonomía a estas personas”.
Además, el vicedirector del centro salesiano, el padre Jose Manoj Chooranolical, junto con su equipo, distribuyó ciento cinco audífonos para mejorar la comunicación, además de ciento veinte sombrillas grandes y ciento veinte ventiladores de techo para mejorar las condiciones de vida de los pacientes.
Asimismo, para mejorar la atención médica, se proporcionaron equipos fundamentales, entre ellos máquinas para realizar ecocardiogramas, estetoscopios, monitores de presión arterial y glucómetros, que permiten a los enfermos obtener un mejor diagnóstico y, por tanto, tratamientos más eficaces.
Una benefactora de esta iniciativa, Petra Theiner, de “Hoffnung auf einen Besseren Morgen”, donó dos rickshaws eléctricos (Totos) que facilitan el transporte de los pacientes. Además de dos grandes lavadoras, y productos esenciales para el cuidado personal, como colchones, taburetes, cubos, toallas, jabón, aceite y ropa.
Y más allá del socorro médico, la “Don Bosco HRD Mission” ha apoyado los “pueblos de rehabilitación” de Pierdoba, Garbheta y Bishnupur, localidades donde los pacientes curados de la enfermedad luchan por reintegrarse en la sociedad. Las iniciativas en estos lugares han incluido mejoras habitacionales, formación profesional y asistencia alimentaria, devolviendo dignidad y esperanza a los ex pacientes.
Tras un año de trabajo, la misión salesiana de Dhobasole en favor de los enfermos con la enfermedad de Hansen se erige como un emblema de caridad cristiana y salesiana, que demuestra cómo, con un compromiso constante, es posible levantar incluso la vida de quienes han sido dejados más al margen.
C. M. Paul, SDB
