Poco antes de las 10:00 el instituto salesiano ha dado la noticia: “Queridos hermanos y hermanas de la Familia Salesiana – se lee en el comunicado –, con profunda tristeza anunciamos la muerte del padre Eugenio Riva, director del Instituto Salesiano San Bernardino de Chiari. Celebramos en la fe su regreso a la casa del Padre, donde puede finalmente gozar de la paz eterna. Con conciencia y serenidad, el padre Eugenio completa así su peregrinaje terrenal y nosotros lo confiamos a la misericordia del Señor”.
Desde hace tiempo el padre Riva, que cumplió setenta y cinco años el pasado 29 de diciembre, estaba enfermo. Su adiós a su última comunidad llega precisamente en el centenario de la presencia salesiana en Chiari, celebrado el domingo pasado con la misa en la catedral de Chiari y transmitido para la ocasión también en Rai 1, la primera cadena nacional.
La capilla ardiente ha sido dispuesta en la iglesia de San Bernardino del Instituto Salesiano (Vía Palazzolo, 1) a partir de las 16:00 (UTC+1) del domingo 22 de marzo. En la tarde del lunes 23 de marzo, a partir de las 20:00, tendrá lugar en la misma iglesia una vigilia fúnebre.
Los funerales serán celebrados por el Rector Mayor de los Salesianos, padre Fabio Attard, el martes 24 de marzo a las 14:00, en el Palazzetto don Elia Comini del Instituto Salesiano.
Una vida toda dedicada a la misión salesiana
El padre Eugenio Riva nació el 29 de diciembre de 1950 en Treviglio, en una familia de origen campesino, primogénito de cuatro hermanos –los otros son Mario, Gianluigi y Luisa. Desde niño conoció a Don Bosco frecuentando el oratorio salesiano de la ciudad y gracias a la enseñanza del papá que proyectaba en las paredes de casa películas de los sueños de Don Bosco. Mientras los hermanos Mario y Gianluigi frecuentaban la escuela media en el instituto salesiano de Treviglio y la hermana Luisa en las religiosas canosianas, el pequeño Eugenio fue acompañado por la mamá al aspirantado de Chiari. “Para él solo había Don Bosco”, dirá en un testimonio público el 31 de enero de 2026.
Una vez decidido a hacerse salesiano, hizo el noviciado en Missaglia y el 16 de agosto de 1968 emitió la profesión religiosa. Después de terminar los estudios clásicos en Nave y realizar el tirocinio primero en Varese (1971-1972) y luego en Chiari (1972-1974), se licenció en filosofía en la Universidad Católica de Milán, en 1975; emprendió entonces los estudios teológicos en la Facultad de Teología del Norte de Italia, prestando al mismo tiempo servicio de asistente en las casas salesianas de Milán. El 27 de mayo de 1978 fue ordenado sacerdote en Treviglio y, luego, enviado como profesor y animador a las Obras Sociales de Sesto San Giovanni.
Dotado de una inteligencia crítica y especulativa rara, cultivada a través de un estudio sistemático y profundo de la historia del arte, de la filosofía y de la teología, el padre Riva, en 1981, fue llamado a presidir el naciente Centro de Estudios Pablo VI, en Nave. Permaneció allí hasta 1994, cuando le fue confiado el cargo de director del Centro Don Bosco de Treviglio.
En el ejercicio del gobierno el padre Riva tuvo ocasión de manifestar sus dotes más relevantes: una vida de piedad, una sensibilidad extraordinaria por el cuidado de los pequeños y de los jóvenes, una apertura de corazón y de mente hacia sus hermanos, especialmente aquellos que más necesitan de aliento y de tutela. El servicio de autoridad será desde entonces el que la Congregación no cesará de pedirle.
Del 1999 al 2005 será, en efecto, superior de la Inspectoría Italia-Lombardo Emiliana (ILE), luego, después de un paréntesis de un año como director de Nave, del 2006 al 2012, superior de la Inspectoría Italia-Norte Este (INE). Después, tras el bienio 2012-2014 aún como director de Nave, del 2014 al 2020 fue superior de la Visitaduría de la UPS, donde se hará cargo en primera persona de la compleja y delicada situación sanitaria surgida durante la pandemia.
Regresado a su inspectoría de origen, se ocupó primero del cierre de la casa de Pavia (2020-2021) y luego del renacimiento –también y sobre todo gracias a él– de la casa de Chiari, que deja en el año del centenario, evento del que ha sido promotor.
