Una inauguración que también invita a la reflexión
La solidez de la primera piedra colocada sobre las cenizas del antiguo oratorio "San Juan Bosco" de Olgiate Comasco, pequeño municipio lombardo a tan solo ocho kilómetros de la frontera ítalo-suiza, es signo de la vitalidad de estas realidades, esenciales para la vida de la Iglesia y de la sociedad entera: lugares llamados a construir "vínculos auténticos" capaces de vencer "el aislamiento de nuestro tiempo", especialmente el de los jóvenes.
Así, en un mensaje firmado por el secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin, el papa León XIV dirigió su saludo de buenos deseos con ocasión de la colocación de la primera piedra del nuevo oratorio, dedicado al fundador de los Salesianos, celebrada el domingo 1° de marzo de 2026, en presencia del cardenal Oscar Cantoni, obispo de Como.
El oratorio como espacio de fraternidad y formación
En el texto dirigido al párroco de la iglesia de los santos Hipólito y Casiano, el padre Flavio Crosta, junto a la cual se erigirá el nuevo centro pastoral juvenil, el Pontífice expresó su deseo de que pueda ofrecer "espacios de verdadera fraternidad humana y de formación cristiana". Y por su parte, citando precisamente uno de los dichos más conocidos del Santo de los Jóvenes, el mismo sacerdote recordó en su intervención dominical que a los jóvenes no les basta con ser amados: "deben saber que son amados".
La colocación de la primera piedra representó también el "fin de un largo camino hecho de esperas y pasos complejos", iniciado con el cierre del antiguo oratorio en 2017. Ocho años marcados por la nostalgia de quienes crecieron guardando el recuerdo de los días despreocupados de la infancia, hasta el 18 de noviembre pasado, cuando llegó el aval definitivo del cardenal Lázaro You Heung-sik, prefecto del Dicasterio para el Clero, para la construcción de la nueva estructura.
La visión de una juventud atenta; redescubrirse comunidad en el tiempo de la "isla que no existe"
El proyecto del nuevo oratorio, ideado y desarrollado por la arquitecta Alessandra Mastrogiacomo y validado por el arquitecto Carlo Valentini, transformó espacios que antes estaban separados y en ocasiones poco funcionales en ambientes polivalentes y acogedores. Determinante fue también la contribución voluntaria de los "chicos de ayer", hoy profesionales consolidados y jóvenes jubilados, que pusieron generosamente sus competencias al servicio de la Comisión de apoyo al párroco.
Pero también fue central el aporte de los jóvenes de hoy, quienes, mostrando esas cualidades humanas que corresponde propiamente a los adultos hacer emerger, quisieron dirigir un saludo durante la ceremonia y dejaron una reflexión intensa y que da motivos para la esperanza: "¿Estamos realmente perdidos? En el tiempo de la 'isla que no existe' nos hemos redescubierto comunidad. Sin muros hemos aprendido a mantenernos unidos, sin techo hemos aprendido a hacernos un hogar. Porque un oratorio no nace del cemento, sino de la mirada de quien sabe reconocer en un joven algo por lo que vale la pena esforzarse".
La cercanía de León XIV a los Salesianos
En cuanto a la cercanía del papa León XIV con los Salesianos, vale la pena recordar que ya en diversas circunstancias (una primera vez en su encuentro con la Comunidad Salesiana de Castel Gandolfo, y luego el domingo 22 de febrero de 2026, en la basílica salesiana del Sagrado Corazón de Jesús en Castro Pretorio), el Pontífice ha revelado con humor que en su búsqueda vocacional juvenil había visitado también una casa salesiana, confesando: "Llegasteis al segundo lugar, ¡lo siento!".
Más aún, resulta interesante lo que añadió después al hablar con los salesianos de la comunidad del Sagrado Corazón: "Pero quizás hay algo que quedó en mi corazón, también unido a vosotros, en la comunidad salesiana".
Fuente: Vatican News
