La historia de la inspectoría comienza en 1875, con Don Bosco que responde al llamado de la Conferencia de San Vicente de Paúl de Niza e inicia la primera obra en Francia. Inicialmente se trata de un oratorio con una obra de asistencia y escuela profesional. Aquí Don Bosco envía a los primeros tres salesianos, entre los cuales el director, padre Giovanni Giuseppe Ronchail, un italiano de veinticinco años, profeso desde hace tres años. Ellos constituirán la primera comunidad salesiana en Francia.
Hoy la inspectoría, que tiene como superior al padre Xavier Ernst, cuenta con ciento veintitrés salesianos, quince comunidades y ocho parroquias, entre las cuales una en Guadalupe, en las Antillas Francesas.
En Francia y Bélgica, además, la red de obras salesianas cuenta con casi sesenta institutos escolares, que acogen a más de treinta y seis mil jóvenes, de los cuales cerca de tres mil internos.
